viernes, 28 de mayo de 2021

SALUD BUCODENTAL EN PERSONAS ENFERMAS DE ALZHEIMER




Que la salud de nuestra boca influye decisivamente sobre nuestra salud en general no es ningún secreto. Y en las personas que padecen la enfermedad de Alzheimer, que deteriora las capacidades cognitivas, hace que los quehaceres cotidianos sean una prueba a superar. Por esa razón la higiene bucodental diaria puede verse modificada.

CONSEJOS SOBRE HIGIENE BUCAL EN PERSONAS CON DEMENCIA:

- Cepillar los dientes después de las comidas, de dos a tres veces al día y dentro de un horario más o menos fijo.

- Usar un cepillo que resulte de fácil manejo a la persona y supervisar el proceso por si necesario ayudarle.

- Intentar que la limpieza sea lo más completa posible: usando pasta, colutorio e hilo dental, pero sin hace de esto una guerra. Si no es posible, mejor un sólo con cepillo que convertir cada lavado dental en una guerra.

- Adaptar el proceso a las características de la persona.

- Buscar alternativas cuando surjan problemas. Por ejemplo: si no deja que le pasemos el hilo dental intentarlo con cepillo interdentales.

- Es caso de llevar dentadura postiza procurar su limpieza después de las comidas, sin olvidar la limpieza de las encías.

- Acudir al dentista periódicamente.


viernes, 21 de mayo de 2021

¿CÓMO SE PUEDE ESTIMULAR A UNA PERSONA CON ALZHEIMER EN EL DOMICILIO?

 

Cuidar a un persona dependiente que padezca una enfermedad degenerativa como el Alzheimer representa un reto, no solo requiere paciencia y dedicación por parte de la personas cuidadora, sino también conocimientos que permitan estimular al paciente para hacer de algún modo más llevadera la enfermedad, tanto para la persona que padece la condición, como para sus familiares. La estimulación es fundamental para mantener lo más posible las capacidades mentales del paciente, evitar que se pierda y desconecte del su entorno, mantener su autoestima y ánimo. Para ello, hay que adoptar una actitud activa a la hora de estimular al enfermo de Alzheimer. Existen sencillos ejercicios, tanto físicos como mentales, que contribuyen a frenar el empeoramiento de las capacidades cognitivas. Con ello, se consigue, entre otras cosas, mantener capacidades mentales, mejorar el rendimiento funcional y cognitivo o incrementar la autonomía personal en las actividades diarias.


Para ello desde AFA Alcrebite queremos daros algunas técnicas para ayudar en la estimulación en el domicilio:

Técnicas para mejorar la memoria

- Repetición de números o palabras para ejercitar la memoria inmediata.

- Recordar hechos cotidianos como la comida o lo que se hizo el día anterior.

- Apoyarse en material visual y verbal, como una canción o frase hecha, para evocar recuerdos remotos. Así se realizan ejercicios de memoria biográfica y acciones relacionadas con los datos personales del paciente, como nombres de familiares, número de teléfono o lugar en el que vive.


Técnicas para estimular la orientación

- Orientación temporal: preguntas sobre el mes, año, día o estación en la que nos encontramos o por festivos determinados.

- Orientación espacial: cuestiones sobre la ciudad, el barrio o incluso el domicilio en el que se encuentra.

- Orientación personal: sobre el nombre del enfermo, su fecha de nacimiento o incluso si está casado.



Técnicas para estimular el lenguaje

- Descripción de imágenes, hechos, láminas o situaciones.

- Ejercicios de lectura y escritura. Mediante dictados, copias o descripciones. Centrándose en frases, palabras o sílabas.

- Completar palabras.

- Ejercicios de repetición de palabras, letras, frases o números. La repetición es más importante cuanto mayor es el deterioro del paciente.

- Denominación de los objetos cotidianos, incluso de la comida que hay en la mesa o el nombre de familiares.

 

 

 

viernes, 14 de mayo de 2021

FAMILIA Y ALZHEIMER

 

Con motivo del Día Internacional de las Familias, el próximo día 15 de Mayo, hemos querido dedicar la entrada de hoy para resaltar el valor de la familia en las personas enfermas de Alzheimer, y con ello el VALOR de la persona cuidadora principal.




Es importante destacar el rol que juega la familia de la persona enferma en la evolución de la enfermedad, pues los cuidados y atenciones a la persona con Alzheimer u Otras Demencias por parte de su entorno pueden contribuir a su bienestar y, por tanto, proporcionarle una mejor calidad de vida a medida que el deterioro se hace más palpable. Convivir con una persona enferma de Alzheimer, sobre todo cuando se trata de un padre o una madre, es una de la pruebas más duras que se puede enfrentar una persona y, con frecuencia, genera fuertes sentimientos que van desde el abatimiento, estrés, ansiedad hasta la culpabilidad.

Aunque la enfermedad va progresando día a día, no debemos olvidar que el entorno social es muy importante para el tratamiento del Alzheimer y que lo último que pierde una persona enferma de Alzheimer es la memoria afectiva.  Es por todo ello, que  la ayuda, la paciencia y el cariño de sus familiares es un elemento clave para que la enfermedad sea más llevadera, y la persona enferma tenga una buena calidad de vida.



viernes, 7 de mayo de 2021

PAUTAS DE ALIMENTACIÓN EN UNA PERSONA ENFERMA DE ALZHEIMER

 

La dieta de una persona  enferma de Alzheimer u otra demencia debe adecuarse a la situación de cada persona y a la fase de la enfermedad en la que se encuentre. Tiene que ser variada y de sabor agradable, respetando al máximo los gustos de la persona enferma. Las comidas deben ser frecuentes y poco abundantes, eligiendo alimentos que aporten energía y todos los nutrientes.


En la fase leve o inicial las personas pueden comer solas, pero la pérdida de memoria puede originar que se olviden de las comidas o de los horarios. De esta forma, es probable que no lleguen a completar todas las comidas necesarias a lo largo de un día. En este estadio es muy importante fomentar la autonomía de las personas enfermas, haciéndoles colaborar, por ejemplo, en la elaboración de la comida o preparación de la mesa.



En la fase moderada o media la persona enferma comienza a necesitar ayuda parcial para comer y beber. En algunas ocasiones es posible que no puedan masticar o tragar bien los alimentos. Además, comienza a disminuir la percepción de los olores y sabores qué junto a la reducción de la salivación y sequedad de la boca, propicia un rechazo de la comida.




A medida que avanza la enfermedad la ayuda y atención que se le debe prestar a la persona enferma de Alzheimer para una adecuada alimentación es mayor. Cuando las personas ya se encuentran en una fase avanzada o grave de la enfermedad la dependencia que la persona enferma tiene de otras personas para que le alimenten es total y la dieta debe cubrir las necesidades nutricionales básicas, asegurarle una buena hidratación y evitar el estreñimiento. Aparece dificultad para tragar, tanto alimentos sólidos como líquidos, con riesgo de atragantamiento, por lo que es frecuente que rechace la comida. Es importante mantener en lo posible los hábitos que la persona enferma tuviera anteriormente no excluyéndole de comidas familiares.

 

viernes, 30 de abril de 2021

DÍA DE LA CRUZ AFA ALCREBITE

 

Como todos los años nuestras personas mayores se suman a la celebración del día de la Cruz. Esta fiesta viene de antaño, pero seguimos celebrándola cada año. Desde los talleres de Estimulación Cognitiva  de AFA Alcrebite hemos trabajado a lo largo de esta semana para tener lista nuestra cruz, que nos acompañará durante todo el mes de Mayo.

 En ocasiones como esta nos damos cuenta que aquí hemos formado una gran familia en la que todas las personas que forman esta Asociación, hacen todo lo que está en sus manos para colaborar.

El resultado es precioso y ellos/as están muy orgullosos/as y satisfechos/as con el resultado de su trabajo.




















viernes, 23 de abril de 2021

Dia del libro en A.F.A Alcrebite

Mantener la mente activa es fundamental para preservar las funciones cognitivas en la tercera edad. Aunque la lectura es un buen hábito, tengamos la edad que tengamos, leer es una forma de proteger el bienestar mental de las personas mayores. 

Leer juega un papel importante a la hora de mantener la actividad cognitiva de las personas que padecen la enfermedad de Alzheimer. A pesar de que la capacidad lectora es uno de los procesos que se pierden más tarde, estos/as dejan de leer porque no pueden mantener la atención en el relato o en la historia que tienen delante. De hecho, muchos/as abandonan la lectura porque pierden el hilo de lo que están leyendo y se cansan. 

Para motivar e instaurar el hábito de la lectura en este colectivo compartimos las siguientes pautas:

  • Los enfermos/as en estado leve pueden leer relatos cortos, cuentos o noticias de prensa.
  • Los enfermos/as en estado moderado pueden leer poesía, fábulas o historias cortas con pocos personajes. 
  • Los enfermos/as en estado grave pueden leer palabras o frases escritas con claridad. Reaccionan muy positivamente a los dichos populares, refranes y a la lectura significativa, es decir, a lo que signifiquen algo en su vivencia personal.
Por todo lo dicho, en Afa Alcrebite hemos querido conmemorar el día del libro inventado un cuento entre todas nuestras personas usuarias. Esta actividad ha fomentado el trabajo en grupo, las habilidades comunicativas, la imaginación y la motivación por la lectura, además de visibilizar alguno de los problemas que muchas veces quedan ocultos en esta enfermedad. 

Aquí dejamos algunas fotos de la actividad realizada:

                                               
 Josefina Mesas en talleres leyendo nuestro cuento.

     
Carmen Morenate en talleres leyendo nuestro cuento.


Alcrebite motivando la lectura en casa de nuestras personas usuarias.

                            
                                 Alcrebite motivando la lectura en casa de nuestras personas usuarias.


Encarna Rodríguez leyendo nuestro cuento en talleres.


José Antonio Lázaro leyendo un libro en nuestros talleres de Cúllar.


Ramona García en nuestros talleres de Cúllar leyendo un libro.

Por último, queremos compartir nuestro cuento:

    ¿Qué le pasa a la abuela María?

    Estaba Darío sentado bajo la espesa sombra del viejo roble. Su perrito Toby jugaba alegremente con él, moviendo su colita invitándole a jugar. Darío estaba un poco triste observando a su abuela
María balanceándose en su gastada mecedora en el porche del caserón. Al compás del balanceo, a su mente le llegaban imágenes de su niñez. Pensó en sus juegos divertidos en aquel amplio prado repleto de vida. María era amiga de los animales, especialmente de su loro Pepito, que siempre la acompañaba. Por la mente de la abuela también se paseaban las imágenes de los duros trabajos y esfuerzos que el campo requería. En su mente jugaba el recuerdo y el olvido. Darío se dio cuenta de la expresión
perdida de su abuela y decidió ir a preguntar al abuelo Cándido.

 - ¿Abuelo que le pasa a la abuela que está sentada mirando a ninguna parte?
 - Qué está cansada
 - ¡Eso no puede ser, sino está haciendo nada!

    El abuelo cogió a su nieto de la mano y se fueron a pasear. Cándido le contó que la abuela estaba malita. Que su cerebro tenía una enfermedad dónde los recuerdos iban desapareciendo y su memoria
disminuyendo.

- ¿Y qué podemos hacer abuelo? Yo no quiero que ella se olvide de mí.
- No te preocupes Darío. Nuestro cariño y nuestra ternura siempre la tendrán cerca de nosotros.

    Darío se quedó pensativo, recordando cosas que le gustaban de su abuela María, como sus buenas comidas, sus paseos, su música; aquella que recordaba haberla visto cantar, y sobre todo sus besos y abrazos. Desde aquel día, nieto y abuela salían a pasear juntos al riachuelo dónde fluían constantemente momentos mágicos entre ambos.

    Un día María no estaba dispuesta a dar paseos ni a hablar con nadie, ni siquiera ver a su nieto. Este se puso triste, pero pronto reaccionó y se puso a pensar. Recordó aquella canción que su abuela siempre cantaba cuando hacía las tareas de la casa. Busco la canción y la puso de fondo en el salón. Poco a poco su semblante cambió. En la expresión de su cara se dibujaba una breve sonrisa, la cuál invitó a Darío a rodear su cuello, abrazarla y besarla. María cogió de la mano a su nieto y se encaminaron a dar su paseo. Los besos y los abrazos nunca se olvidan, dan fuerza y vigor. Sobre todo, aquellos besos que se dan con intensidad a seres queridos, que los reciben con necesidad.

viernes, 16 de abril de 2021

EJERCICIO FÍSICO Y ALZHEIMER

 

Sabemos que el ejercicio físico tiene beneficios a nivel físico, cognitivo y emocional en todas las personas.



El cuerpo humano necesita la actividad física para mantener una serie de funciones básicas. Mover el cuerpo mientras se hace ejercicio requiere de una activación cerebral generalizada, aparte de coordinar el movimiento de los músculos implicados en el movimiento que se realice. El cerebro coordina las funciones corporales necesarias para que los músculos funcionen correctamente, aumenta el flujo sanguíneo, el consumo de glucosa, la respiración, el ritmo cardiaco, la capacidad del sistema sensorial. 





Todo esto está regulado por distintos centros nerviosos distribuidos en zonas muy dispares del cerebro. Por lo tanto, realizar ejercicio físico también puede ser una manera adecuada de prevenir la enfermedad de Alzheimer u otras demencias, ya que se ha demostrado una relación directa y positiva entre niveles bajos de realización de ejercicio físico y un mayor riesgo de padecer la enfermedad de Alzheimer u otras demencias, así como una relación entre niveles elevados de realización de ejercicio físico y un comienzo más tardío de la presentación de una posible demencia. 





Para hacernos una idea más precisa, podemos afirmar que las personas mayores de 65 años que hacen ejercicio como mínimo tres veces por semana tienen un 30-40% menos de probabilidades de padecer la enfermedad de Alzheimer u otras demencias que la que solo practican algún tipo de actividad física con menos frecuencia.

 



Todas las personas que padecen la Enfermedad de Alzheimer, otras demencias o algún tipo de deterioro cognitivo, pueden beneficiarse de la práctica de ejercicio físico. Pero para ello se debe de basar en  ejercicios estructurados que les resulten familiares o que hayan realizado a lo largo de sus vidas. Para elegir los ejercicios más adecuados se deben tener en cuenta la movilidad y capacidad de cada persona. También encontramos que el compromiso con la práctica de ejercicio físico puede ser un problema para las personas con Enfermedad de Alzheimer u otras demencias, por lo que es importante que los ejercicios se acompañen de música para mejorar la adherencia, y que se realicen en un entorno físico y hora del día en la que las personas se encuentren con más energía y motivación.






viernes, 9 de abril de 2021

CONFLICTOS FAMILIARES EN EL CUIDADO DE LAS PERSONAS ENFERMAS DE ALZHEIMER y PAUTAS PARA SOLUCIONARLOS

 

Cuidar de un familiar dependiente supone una alteración en los roles y las tareas de la familia, así como la necesidad de asumir nuevas exigencias económicas y una reorganización en la vida familiar cotidiana. Por tanto, cuando a un miembro de la familia se le diagnóstica EA, la estructura y las relaciones de la familia se ven modificadas y no siempre de forma favorable. Cada miembro de la familia se implica de un modo diferente, pero el peso de los cuidados recae normalmente en la misma persona y el resto de la familia suele ser una fuente de apoyo, y de ahí es de donde vienen normalmente la mayoría de los conflictos de la soledad que siente la persona cuidadora principal y la falta de ayuda por parte del resto de la familia.

Las personas cuidadoras con mayores recursos personales, como puede ser mayor autoeficacia o con mayor apoyo en los cuidados, es más probable que los extensores de cuidado sean menos molestos y muestren menos vulnerabilidad a las consecuencias negativas de cuidar. Por el contrario, vivir en un ambiente familiar conflictivo, en el que no se cuenta con el apoyo necesario es un potenciador de problemas. Por todo ello es muy importante analizar la influencia de los recursos personales sobre el malestar de las personas cuidadoras.


Es muy importante que la persona cuidadora disponga de recursos personales para que la tarea del cuidado de la persona con Alzheimer tenga la menor repercusión posible. Si bien, como ya sabéis ésta es una enfermedad degenerativa y la tarea del cuidador no es la misma en los primeros estadios de la enfermedad que en los últimos.

Para fomentar la cooperación para aliviar algunos conflictos familiares, se aconseja:

Hacer una lista de las funciones y responsabilidades actuales y previstas. Es poco probable que se divida el cuidado uniformemente, pero hacer esta lista ayudará a considerar los roles que se ajustan a las preferencias, recursos, habilidades y capacidad emocional de cada miembro de la familia.

- Hablar de tus sentimientos de manera abierta y constructiva durante las reuniones familiares y las conversaciones informales. Si estás enojado o estresado, dilo.

No criticar hay que respetar las capacidades, los estilos y los valores de cada persona responsable del cuidado. En especial, brinda apoyo a los miembros de la familia responsables del cuidado práctico diario.

viernes, 26 de marzo de 2021

EL ESTILO DE VIDA INFLUYE EN EL RIESGO DE DESARROLLA ALZHEIMER

 Entre los factores de riesgo modificables, es decir, aquellos sobre los que podemos actuar para el desarrollo del Alzheimer, los hábitos de vida saludables ayudan a reducir el riego de que la enfermedad aparezca. Por eso es muy importante adoptar estilos de vida saludable. No se trata de cumplir uno y olvidarse del resto sino de hacer de ellos una forma de vida y favorecer un envejecimiento saludable.

Por eso es muy importante adoptar estilos de vida saludable:

- Control de la salud cardiovascular: lo que es bueno para el corazón en bueno para la mente.



- Nutrición: el seguimiento de la dieta mediterránea para prevenir y controlar los factores de riesgo cardiovascular. Esta dieta saludable también aporta nutrientes que tiene un impacto directo en la salud neuronal ya que previene el deterioro cognitivo.



- Evitar hábitos tóxicos, como el consumo de alcohol, de tabaco o de drogras.

- Ejercicio físico: realizar actividad, además de mejorar el aspecto físico, también tiene un impacto directo sobre la salud cardiovascular y cerebral. Se recomienda al menos media hora de actividad física al día o por lo menos alcanzar 10.000 pasos.




- Alimentar la mente y promover una mayor conexión de la redes neuronales, cada nuevo aprendizaje promueve la aparición de nuevas conexiones entre las neuronas.

- Estar socialmente activos. La pandemia por coronavirus nos ha obligado al distanciamiento social, pero las nuevas tecnologías nos permiten contactar con nuestra familia y amigos/as.

- Procurar tener hábitos de descanso correctos y de sueño reparador. En la enfermedad de Alzheimer se produce una acumulación de proteínas que generan toxicidad en el cerebro. Durante el sueño profundo el cerebro se deshace de forma natural de estas sustancias acumuladas a lo largo del día.




viernes, 19 de marzo de 2021

TRASTORNOS ALIMENTICIOS EN LA ENFERMEDAD DE ALZHEIMER

 

Uno de los aspectos notables en la enfermedad de Alzheimer es la repercusión que tienen los problemas nutricionales o alimenticios en la persona enferma y en la persona cuidadora o familia.

Expertos y expertas advierten de que esta enfermedad suele llevar asociada una pérdida de peso sustancial debido a que los trastornos de conducta que sufren dificultan la ingesta. Asimismo, los fármacos que se emplean para retrasar la patología suelen producir anorexia.

Además, son numerosos los estudios epidemiológicos que demuestran que el consumo de ácidos grasos poliinsaturados presentes en el aceite de oliva, el pescado azul o los frutos secos tienen un efecto preventivo e influyen en el retraso evolutivo de la enfermedad.




En las personas enfermas se suelen dar toda una serie de conductas relacionadas con el acto de comer que generan una gran carga de ansiedad a su persona cuidadora. Por ello, la clave para hacerlo de forma correcta está en enseñar al cuidador una serie de pautas esenciales relacionadas con la alimentación, como son:

  • No utilizar dobles texturas como arroz con leche o yogur con frutas.
  • Evitar alimentos pegajosos del tipo pan de molde o croquetas para evitar problemas con la salivación.
  • Emplear la postura correcta. Con el paciente sentado, el Cuidador debe ponerse a la altura de las rodillas para hacer que el enfermo agache la cabeza y tape de forma natural la vía aérea, para evitar que se atragante.
  • Usar cucharas pequeñas y nunca pajitas para beber. Desde la Fundación Alzheimer España recomiendan utilizar un juego de cubiertos y platos especial que cubra las necesidades de la persona y si ésta presenta dificultades para el uso de cubiertos, hay que ser comprensivo y permitir que emplee las manos para comer.
  • Controlar que el enfermo se lave la boca antes de comer para saborear bien los alimentos, ya que por la medicación puede tener la sensación de boca pastosa.
  • Trabajar las texturas y los sabores para mantener el gusto en aquellos que hayan perdido las ganas de comer.

Considerando la alimentación y el factor nutricional como un factor de riesgo en las personas con Alzhéimer, es necesario desarrollar un plan de acción teniendo en cuenta las siguientes pautas:

  • Dedicar tiempo a la planificación de un menú semanal y a la preparación de las comidas.
  • Comer siempre con moderación, previniendo los excesos.
  • Tener en cuenta las modificaciones en la medicación. Algunos fármacos pueden producir amargor junto a las comidas, además de otros efectos secundarios.
  • Evitar la deshidratación y estar atentos a los cambios de peso.
  • Los suplementos nutricionales deben ser indicados bajo prescripción médica.
  • Prestar atención cuando la persona use prótesis dental y vigilar el estado de las encías.